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Quito,

Las grandes del Antártico encantan en las costas ecuatorianas



La temporada de avistamiento de ballenas jorobadas en las costas ecuatorianas sin duda con el pasar de los años se ha vuelto más que un espectáculo una actividad comercial y de celebración para los habitantes de diversos cantones.

Al llegar a Puerto Cayo (Manabí) el recibimiento atento de su gente, se convierte en una gran bienvenida. Turistas de todas partes llega hasta el lugar a disfrutar de los bailes de pueblo, así como de sus cánticos, comida y varias distracciones que ya son una tradición en esta ciudad.

Un desfile alegórico integrado por grupos estudiantiles de entrada  llama la atención de nativos y extranjeros que ven pasar a cada uno de los jóvenes. Incluso los niños con vestimentas alusivas al mar llegan con sus rostros rebosantes de alegría.

Un desfile que combina lo mejor de los pobladores y lo que ellos ofrecen con humildad al turista que llega ansioso de conocer nuevas experiencias.

A lo lejos, el tumulto de gente decide compartir en el desfile y recorrer las veinte cuadras para llegar a una de las plazas principales de Puerto Cayo en donde la fiesta se enciende.

Aunque el frio es incompasivo con quienes llegan en esta época del año, las emociones que allí se fusionan logran  un ambiente cálido y confortable.

Luego del desfile, se puede disfrutar de la gastronomía que ofrece este cantón. Variados platos como ceviche mixto (camarón, pulpo, calamar, pescado), conchas, langosta, almejas y más logran un efecto maravilloso que agrada el paladar de  los más exigentes y que se compara con un banquete de reyes.

Poco más tarde una y hasta dos horas  de viaje nos llevan a altar mar, la respiración en la superficie de las ballenas da cuenta de que están cerca, a veces en manadas o simplemente en parejas inclusive pasan hasta siete minutos buceando para luego salir y hacer cinco respiraciones, cada 30 o 40 segundos antes de volver a sumergirse.

Se comunican con sonidos de baja frecuencia que son producidos al mover el aire a través del pasaje nasal, o golpear sus largas aletas contra la superficie del mar  con el fin de enamorar y buscar pareja.

En alta mar se  las puede notoriamente admirar el impresionante espectáculo de juegos, saltos y acrobacias que forman parte del ritual de apareamiento.

Sus saltos impresionan, levantan su cola, sus aletas y todo se torna magnifico. Luego de su danza y apareamiento se alejan de a poco, dejando en quienes observan  un recuerdo inolvidable y con ganas de volver a repetir la experiencia.

Atrás queda la mejor de las experiencias que tanto propios como extraños pueden disfrutar a solo unos cuantos kilómetros, sin tener que viajar grandes distancias para encontrar lo mejor de la naturaleza.

Datos adicionales:

Las ballenas jorobadas como se las conoce, migran cada año al inicio del invierno polar, en una travesía de más de siete mil kilómetros desde las frías aguas antárticas en el Polo Sur en donde habitan.

En su travesía por la supervivencia arriban hasta  las aguas tropicales de las costas ecuatorianas, en donde permanecen durante los meses de junio, julio, agosto y mediados de septiembre, lo que les permite un ahorro de energía significativo que es aprovechado en su reproducción, gestación y desarrollo de sus crías.

Las jorobadas pueden ser vistas  principalmente en Puerto Cayo y Puerto López en la provincia de Manabí. La ballena adulta posee un tamaño promedio de 15 metros y llega a pesar 80 mil libras, es decir, 40 toneladas; se alimentan de sardinas, anchovetas y camarones eufásidos, conocidos también como krill y pueden llegar a vivir hasta 50 años.

Estos animales mamíferos de sangre caliente siempre viajan en grupos de hasta 10 ballenas. Su periodo de gestación es de 12 meses, la hembra tiene una cría cada 2 o 3 años.

La cara ventral de la cola tiene una pigmentación que caracteriza a cada ejemplar, siendo esta una especie de huella digital que sirve como identificación natural.

La feria anual presenta entre sus atractivos carros alegóricos alusivos a las ballenas.
Habitantes de Puerto Cayo disfrutaron del desfile junto a sus hijos. Para Genaro Campos ver el desfile en compañia de sus hijos se ha vuelto toda una tradición.
La sirena al andar recorre el desfile en su carruaje agita sus manos muy animada y saluda a quienes la observan.
Entre el tumulto de gente hay quienes aplauden al paso de quienes danzando y cantando llegan agitando las banderas de los cantones de Manabí. Tierra fertil de culturas memorables.
Tal como se brinda gracias por las riquezas del suelo, los habitantes agradecen las riquezas del mar, que provee de sustento económico a cientos de familia.
Luego de una hora de viaje se puede observar a las ballenas en su ritual de apareamiento.
Como si saludaran a quienes van a observarla levantan sus aletas.
Cada siete minutos estos mamíferos salen a respirar, esto da cuenta de su presencia en la superficie ya que acostumbran a estar hasta en ocho metros de profundidad.
El aleteo pectoral es otra de las usuales maneras de atraer a la hembra para aparearse.
El coletazo en la superficie del mar es una de sus caracteristicas para enamorar a su especie.
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