Tor, un navegador que toma fuerza

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Tor, un navegador que toma fuerza Foto: Ciudadanía Informada

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Cuando se dice que en Internet hay de todo, como la llamada Deep Red o Red Profunda.

El manejo de esta red, es más complejo de la Web que estamos acostumbrados. Para ingresar a este mundo que en muchos casos encontramos personas peligrosas, pues es también vulnerada por los delincuentes, encontramos el programa Tor, The Onion Router, según sus siglas en inglés.

Cada día hay miles de personas que cruzan esta puerta, para adentrarse en un sitio donde cohabitan la información clasificada, las páginas olvidadas y hasta actividades delictivas. Información que no se encuentra fácil en los navegadores como Google o Yahoo, porque este tipo de contenido no está en páginas indexadas, es decir no se encuentra ordenada, pero: “A través de TOR se accede a la Deep Web donde se puede encontrar desde la colección completa de libros de Harry Potter hasta pornografía infantil o redes de mercenarios a sueldo”, explica Martín Vegan, profesor de Cisco y especialista en seguridad informática.

Aunque en la actualidad el uso de TOR está muy extendido, el origen de esta herramienta fue de uso militar, con el fin de promover la libertad en Internet, eludir la censura y las restricciones electrónicas. Pese a los cambios que ha tenido el proyecto Tor, a lo largo de su vida, esta herramienta en su esencia tiene como propósito el de salvaguardar la identidad de sus usuarios. En el mercado existen muchos programas como Tor que le invitan de manera atractiva a visitar el mundo oscuro del Internet. Ofreciendo, además la seguridades respectivas para no revelar su identidad y ubicación, incluso aunque se realice a través de redes no fiables.

Pero ¿quién utiliza TOR hoy en día?
Hasta hace poco el acceso a la Deep Web estaba reservado solo a pocas empresas e instituciones, gubernamentales o privadas, pero ahora, también la utilizan algunos usuarios avanzados, a quienes este programa les ofrece el “encaminamiento de cebolla” así, los mensajes viajan desde un origen hasta su destino, mediante una serie de routers especiales llamados “routers de cebolla”, que enrutan o codifican la comunicación, a través de una cadena distribuida de servidores a cargo de voluntarios en todo el mundo.

Lo que no permite a cualquier persona que vigila la conexión en Internet sepa los sitios que visitan los usuarios de Tor. Por lo que los usuarios de TOR pueden seguir buceando en paz dentro de la Deep Web, que representa el 80% de Internet, es decir 500 veces mayor que la red superficial, tal y como sugiere un estudio realizado por la Universidad de California en Berkeley (EE.UU.).

Pero tenga cuidado, porque las características de esta red son una alternativa muy atractiva para redes criminales, que para muchos jóvenes quienes están ávidos de tecnología representa un peligro, así que la recomendación para los adultos es empaparse de tecnología, conocer de los programas para guiar y saber donde navegan sus hijos.

Fuente: Computerhoy

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