Instalaciones nuevas, viejas  historias. Entre la novedad y la política, la Comisión Legislativa Especial desarrolla su trabajo.

Reunir en un solo local a 76 almas genera confusiones, malos momentos, alegrías y gestos que generalmente son pasados por alto.

Estos representantes buscan sus espacios para recargar sus baterías, otros se quedan en sus curules revisando papeles, mientras el bullicio los abandona. Ahí, o durante una sesión, pero siempre sin darse cuenta, el flash los captó con la guardia baja: este trabajo es el resultado.

 

 

Los cristales del nuevo Palacio Legislativo reflejan lo que ocurre en la sala. En la foto: el bloque de la RED.
El sistema de voto electrónico ocupa el lugar más preponderante. Se acabaron los cálculos al ojo.
Periodistas tras el cristal. No se escucha las conversaciones extramicrófono. Los fotógrafos también tienen problemas.
No hay quorum. En esta pantalla se muestra cúantos asambleístas han insertado sus tarjetas.
La renuncia de Cristina Reyes fue entregada personalmente en la mesa directiva.
¿Agua o café? Aminta Buenaño y el bloque de PAIS en un descanso.
María Paula Romo (PAIS) en la soledad de un receso.
Convenciendo a Aminta. Así se podría llamar a esta foto, luego de que la asambleísta rechazó la candidatura a la segunda vicepresidencia, debió escuchar las sugerencias de sus colegas, que al final la convencieron.
María José de Luca observa su lugar de trabajo.